CASO DE USO 01
Servidor físico para ERP y sistemas de gestión empresarial
Infraestructura dedicada para ejecutar sistemas ERP
que forman parte de los procesos críticos de una empresa.
Un servidor físico puede utilizarse para ejecutar
plataformas de gestión empresarial como
SAP, Odoo, Microsoft Dynamics
y sistemas contables.
La configuración del servidor puede definirse de
acuerdo con factores como cantidad de usuarios,
procesamiento, memoria y almacenamiento requeridos
por el sistema.
Ideal para:
empresas que dependen de su ERP para procesos
administrativos, financieros, logísticos,
inventarios o facturación.
CASO DE USO 02
Servidor físico para bases de datos
Recursos dedicados para aplicaciones que requieren
procesamiento, memoria y almacenamiento para
trabajar con información empresarial.
Los servidores pueden configurarse para trabajar
con motores de bases de datos como
SQL Server, PostgreSQL, MySQL y Oracle,
según los requerimientos del proyecto.
La capacidad de procesamiento, memoria RAM y
almacenamiento debe dimensionarse de acuerdo con
el volumen de información y las operaciones que
realizará la aplicación.
Ideal para:
empresas que trabajan con aplicaciones
transaccionales o grandes volúmenes de información.
CASO DE USO 03
Servidor físico para virtualización
Una plataforma física puede utilizarse para
ejecutar múltiples máquinas virtuales dentro
de una infraestructura empresarial.
Los servidores pueden utilizarse para implementar
entornos de virtualización con
VMware, Microsoft Hyper-V o Proxmox,
dependiendo de los requerimientos técnicos.
La configuración puede dimensionarse según la
cantidad de máquinas virtuales, sistemas,
aplicaciones y recursos necesarios.
Ideal para:
empresas que necesitan consolidar diferentes
servicios o servidores virtuales en una
plataforma física.
CASO DE USO 04
Servidor físico para aplicaciones empresariales
Infraestructura dedicada para ejecutar aplicaciones
internas utilizadas por la organización.
Un servidor físico puede utilizarse para alojar
CRM, intranets corporativas,
plataformas internas y aplicaciones
desarrolladas a medida.
Los recursos pueden dimensionarse según las
necesidades de procesamiento, memoria,
almacenamiento y cantidad de usuarios.
Ideal para:
empresas que utilizan software propio o
aplicaciones internas para gestionar
sus operaciones.